Estos últimos días han sido terribles. A mi edad, creí que ya había aprendido a ser fuerte. Ya veo que no. No solo me he decepcionado a mí mismo, sino también a los demás. Le he fallado a mi niño interior. Recuerdo haber sido muy tímido y miedoso de pequeño. Veía películas de Clint Eastwood para incrementar mi hombría. Al parecer, las películas western que vi no fueron suficientes. Lo peor es que yo creí que ya estaba preparado. Creí saberlo todo. Me equivoqué. A lo largo de mi camino me he enfrentado a muchos inconvenientes y caído en tentaciones. No sé en qué momento mi percepción del bien y el mal se distorsionaron.

Seguramente cuando les llegue este mensaje, nuestro planeta ya estará destruido. Hemos enviado muchas personas en distintas naves hacia nuestras bases secretas, alojadas en estrellas que seguramente los Tositas no tardarán en rastrear. Todos nosotros tenemos la misión de sobrevivir a toda costa. Pero ustedes, tienen un deber aún más importante. Están en una nave, único en su tipo, con tecnología que ninguno de nuestros enemigos conoce aún. Deben encontrar un planeta que reúna todas las condiciones necesarias para nuestra existencia. Ustedes sabían que ésto iba a pasar tarde o temprano. Sabemos que están preparados. Confiamos en que encuentren nuestro nuevo hogar pronto y envíen la señal a nuestros hermanos escondidos que han hecho todo por sobrevivir. Fernanda y André, el destino de la humanidad está en sus manos.

¡Ah! Me olvidaba, los genes de Tiny están en el laboratorio de la nave, asegúrense de su supervivencia también, no podríamos vivir sin ellos.

Svens

Arturo no tenía muchos recuerdos de su padre. Recordaba que solía ir a pasear con él de vez en cuando, que jugaban juntos cuando podía y que lo veía entrar a su laboratorio todos los días. No más que eso. Su padre falleció cuando él tenía solo 10 años. Fue asesinado, y nunca se supo quién lo hizo. Arturo solía pensar en lo duro que debió ser para su madre soportar el escándalo de aquel acontecimiento. Su padre era un conocido científico, y el no poder descubrir al asesino solo añadió más morbo a la situación, que fue aprovechado por la prensa internacional. Eventualmente las aguas se calmaron, pero el dolor para la madre y el niño Arturo nunca desapareció.

Tenía la idea de escribir esta entrada desde hace más de 20 días, justo después de haber vivido lo que viví. Tenía dudas en hacerlo o no, pero después de todo, es mi blog, mi espacio, y no escribir sobre algo que tal vez no me pase nunca más en la vida, sería desperdiciar esta gran herramienta.

Empezaré diciendo que lo que voy a escribir es completamente real. Lo juro por la música, por mi madre y por todas las cosas que amo.

Yo no soy un poeta, solo soy alguien que escribe poemas, y ni siquiera sé si de verdad son poemas. He leído a poetas maravillosos, incluso en wordpress, con rimas hermosas y palabras que no conozco. Entiendo que muchos estudian poesía, se esfuerzan y hasta se dedican a ello. Yo no hago eso. Cuando se me ocurre un poema, lo termino en menos de una hora y no le pongo mucho esfuerzo, utilizo palabras simples y hasta hay rimas que vuelvo a utilizar de otros poemas.

Por eso, para evitar problemas, digo que escribo “pseudo-poemas”. De esa manera nadie puede juzgar mis escritos porque yo mismo estoy aclarando que no es un poema. O tal vez sí. Yo no lo sé. Eso se lo dejo al lector.

Gracias por darte el tiempo de leer esto 🙂

Quizás te sientas sola,
aburrida
e incomprendida

Tal vez pienses que nadie te quiere,
que a nadie le importas
y que pocos te entienden

Has salido de tu mundo,
en busca de otros rumbos,
intentando olvidar,
intentando escapar

Pocos saben por lo que has pasado,
por lo que has sufrido y perdido,
mientras otros rezan por no vivir esas cosas,
yo desearía que eso jamás lo hayas vivido

Cristina pensó en contarle a sus amigas, pero tuvo miedo de que pensaran que estaba loca. Era el cuarto día que veía a dos hombres, de apariencia muy extraña, observándola desde distintos lugares y momentos del día. Ya sea en la universidad o fuera de ella. Empezó a tener miedo, ¿eran secuestradores o violadores?, ¿o quizás solo era coincidencia y ella estaba dramatizando demasiado las cosas?. La verdad es que ella ya no podía pensar en otras cosas, ya no lograba concentrarse. Algo malo podía llegar a pasarle. A diario veía noticias terribles en la tv y sabía que nadie estaba a salvo. Pero ¿por qué ella? Qué mala suerte, pensó. Ella había tomado todos los cuidados posibles, no salía a fiestas hasta tarde, no se embriagaba ni salía con desconocidos. Siempre había cumplido las órdenes de sus padres al detalle y ahora la vida le paga con dos hombres acosándola. O al menos eso creía.