Todos los años a finales de Diciembre e inicios de Enero (disculpen si es redundante), los estudios cinematográficos envían copias de sus mejores producciones a los miembros de la academia para que sean analizados y posteriormente nominados a los premios Oscars. Estas copias son en formato DVD-SCREENER, es decir, no son de la mejor calidad pero sí son muy aceptables, sobretodo porque la mayoría de esas películas aún no han sido estrenados en los cines ni mucho menos disponibles a la venta en formato Bluray.

El dato curioso es que cada año, sin excepción y aunque a veces con unos días de retraso, ¡comienza la época de los screeners!. 

Los poetas han existido desde tiempos inmemorables, aunque no se sabe qué fue primero, si la musa o las palabras. Quizás algún hombre de las cavernas sintió una lanza atravezar su corazón cuando vio a la fémina más hermosa de ese entonces, pero no podía expresar lo que sentía en palabras. No sabemos si ese individuo hubiera sido el mejor poeta de todos los tiempos porque no tuvo ni lenguaje ni papel, cosas que sí tuvieron muchos personajes de la historia, cuya obra lo disfrutamos actualmente. Los poetas de hoy en día tienen incluso más herramientas para transmitir lo que sienten, WordPress, por ejemplo, o cualquier otro rincón de la web.

El mundo está dividido en personas buenas  y malas. La formación de una persona puede depender de 3 factores:

  1. La familia
  2. El entorno
  3. Uno mismo

Nadie puede escoger el tipo de familia que nos tocará, eso no depende de nosotros, mucho menos el entorno, la cual podemos cambiar por decisión propia cuando seamos mayores. Aún así, el entorno influye mucho en nuestra formación temprana, y aquí tiene mucho que ver el gobierno, que está encargado de las escuelas, los hospitales, la seguridad ciudadana y el mismo trato con la sociedad en la que vivimos. Pero ninguno de estos dos factores, la familia y el entorno, determinan completamente nuestra forma de ser. Somos nosotros mismos los que decidimos qué camino tomar. Como humanos, tenemos el regalo de poder desarrollar nuestra personalidad y también, la capacidad de poder cambiar.