Life is what it is. Savage. We did not ask to born, but still, we are here. We just have to accept it. It isn’t that hard to know and be aware of the things that are happening around the world. Yeah, there are people enjoying their lives, pretty sure you are doing it too, but there are tons of people suffering, and sadly, most of the people that often worry about the unlucky ones can’t do much for them.

Escribo esta entrada el mismo día en que Alan García, ex presidente del Perú, se pegó un tiro en la cabeza. A lo Kurt, a lo Hemingway. Lo único que tienen en común estos personajes es la manera de suicidarse. Kurt, un gran músico grunge, compuso exitosas canciones y dejó un legado para las futuras generaciones amantes de su música. Hemingway, autor de maravillosas novelas, es considerado uno de los mejores escritores de la historia. Alan García, abogado y político peruano, elegido dos veces como presidente del Perú, es considerado “el delincuente más cobarde de la historia del país” por gran parte de la población, que actualmente no saben si celebrar o guardar luto por su muerte.

El mundo está dividido en personas buenas  y malas. La formación de una persona puede depender de 3 factores:

  1. La familia
  2. El entorno
  3. Uno mismo

Nadie puede escoger el tipo de familia que nos tocará, eso no depende de nosotros, mucho menos el entorno, la cual podemos cambiar por decisión propia cuando seamos mayores. Aún así, el entorno influye mucho en nuestra formación temprana, y aquí tiene mucho que ver el gobierno, que está encargado de las escuelas, los hospitales, la seguridad ciudadana y el mismo trato con la sociedad en la que vivimos. Pero ninguno de estos dos factores, la familia y el entorno, determinan completamente nuestra forma de ser. Somos nosotros mismos los que decidimos qué camino tomar. Como humanos, tenemos el regalo de poder desarrollar nuestra personalidad y también, la capacidad de poder cambiar.

A lo largo de nuestra vida nos vamos a enfrentar a distintas situaciones, obstáculos y problemas que pondrán a prueba nuestros valores y principios. Muchas veces, con tal de llegar a un fin, uno es capaz de hacer ciertas cosas que moralmente pueden considerarse malas, dejando de lado los códigos personales que uno tenía, si es que lo tenía. Lamentablemente la mayoría de la gente no tiene códigos ni mucho menos principios, no sienten ningún tipo de remordimiento al ejecutar pequeñas muestras del mal. Muchos son capaces de acostarse con la novia de su amigo en una noche de fiesta, y muchos más son capaces de darle un dinero extra a su profesor para que le apruebe una materia. Esas personas no saben reconocer el mal, o lo que es peor, no sienten ningún cargo en su consciencia luego de hacerlo. Personalmente, defino al mal como algo que te hace daño a ti u a otras personas o seres vivos. Si el corrupto no siente nada, si por las noches duerme tranquilo, pues sus valores y principios están por los suelos. A aquella persona que ha sido bien formada, el más mínimo acto de maldad puede puede causarle tormentos en su mente.

No es un secreto que en estos tiempos modernos la falta de valores se nota mucho en la sociedad. A diario se escuchan noticias terribles de todo tipo, robos, asesinatos y el tema que nunca pasará de moda: corrupción. Es increíble la cantidad de personas que no tienen ningún tipo de remordimiento al hacer cosas malas, tienen el concepto de moral y ética completamente distorsionadas. Una sociedad sin valores no tiene futuro, y para tener futuro hay que trabajar en el presente, ese presente son los niños.

Un buen hombre necesita haber tenido un gran pasado, necesita haber tenido una mascota para saber lo que es el amor o ver a su abuelita fallecer para saber lo que es la pérdida. Las pequeñas alegrías y tristezas a temprana edad definen nuestra forma de ser en el futuro. La adquisición y el desarrollo de valores determinan nuestro comportamiento hacia el mundo que nos rodea. Esos valores se pueden obtener de distintas formas, algunos tienen la fortuna de ser criados por buenos padres, otros lamentablemente no. Aún así, la vida siempre te da opciones. Uno puede adquirir buenas costumbres viendo películas, leyendo libros, escuchando experiencias de otros, o imaginando ser el Capitán América luego de verlo en un cómic perdido en la biblioteca.

Viendo “The Shawshank Redemption” puedo recordar ciertas verdades como el disfrute de algunos pequeños placeres de la vida: la libertad, unas cervezas con tus amigos, el sentir de la lluvia y las mujeres. Uno nunca sabe apreciar la belleza de la mujer hasta que lo condenan a cadena perpetua y no vuelve a ver una fémina real por el resto de su vida. Pero de entre tantas verdades y lecciones que la película puede dar, hay dos conclusiones completamente claras: la vida es jodidamente dura, y aún así muy hermosa.

Seguro en algún momento leyeron en internet o vieron en una película sobre la posibilidad de que vivamos en una simulación. Existen muchas películas y libros al respecto, hasta teorías realizadas por filósofos. El hecho es que existe la probabilidad de que todo esto no sea sólo ciencia ficción. Si buscan en internet, pueden encontrar muchos casos, misterios e historias sobre mundos paralelos o realidades alternativas. Incluso si buscan en youtube sobre “indicios de que vivimos en una simulación” podrán encontrar varios videos que sin duda son sorprendentes, pero tal vez falsos. Inserto la posibilidad de que sean falsos, porque yo personalmente he presenciado 3 sucesos extraños en mi vida, y en ningún momento tuve la oportunidad de agarrar una cámara o filmarlo. Y aunque no exista ningún video o foto, puedo asegurarles que lo que les voy a contar es completamente cierto. Lo juro por la música, las artes, ciencias y mi propia madre.

Hace unos días mi madre me decía que me hacía falta ser parte de grupos juveniles para socializar con jóvenes de mi edad y ayudar a los más necesitados. A mí me parece muy bien que existan esos grupos, son un bien para la sociedad, pero yo particularmente no necesito nada de eso ahora mismo. Tal vez mi madre cree que me faltan amigos, pues se equivoca, tengo más de los que meresco. Tal vez ella crea que me hace falta ayudar a las personas. Puede que allí tenga razón, pero no del todo.

Ya hace varios meses que gente a mi alrededor me escucha decir “suele pasar” cada vez que sucede algún inconveniente. ¿Pero qué significa realmente esa expresión y por qué he agarrado la costumbre de usarla?

La película Forrest Gump es una película maravillosa. Es sin duda una obra maestra. Si unos aliens me pidieran que les recomiende las películas que mejor representan a la humanidad, esa estaría en mi top 10. Esa película tiene muchas escenas memorables, pero hay una en partícular de la que hablaré en esta ocasión. La escena “shit happens”.