La emancipación del bueno

Qué horrible es querer hacer algo bueno. Qué horrible es tener la intención. Qué horrible es pedir permiso, y acatar una prohibición a pesar de los esfuerzos.

Qué horrible es sentir. Qué horrible es tener compasión. Qué horrible es querer ayudar, y no poder hacer nada al respecto.

Qué horrible es insistir. Qué horrible es perder el tiempo. Qué horrible es saber que mis intentos, no valen nada por el momento.