Los poetas han existido desde tiempos inmemorables, aunque no se sabe qué fue primero, si la musa o las palabras. Quizás algún hombre de las cavernas sintió una lanza atravezar su corazón cuando vio a la fémina más hermosa de ese entonces, pero no podía expresar lo que sentía en palabras. No sabemos si ese individuo hubiera sido el mejor poeta de todos los tiempos porque no tuvo ni lenguaje ni papel, cosas que sí tuvieron muchos personajes de la historia, cuya obra lo disfrutamos actualmente. Los poetas de hoy en día tienen incluso más herramientas para transmitir lo que sienten, WordPress, por ejemplo, o cualquier otro rincón de la web.

Todos sabemos que la musa es aquella bella dama en la que un poeta se inspira, pero no es la única fuente de inspiración de un poeta. El hombre de las cavernas, al dibujar en las paredes de su cueva, pensaba en los paisajes y escenas que veía todos los días. Lo mismo hace un poeta. Hay muchas fuentes de inspiración en este mundo, no solo la mujer debe ser la musa de nuestros escritos, lo puede ser también la luna, las estrellas, una abeja o tu mascota. Yo, por ejemplo, he escrito poemas al hombre, a la lluvia, a los vagabundos y los cuidamotos.  El resto de mis poemas han sido inspirados y dedicados a ciertas chicas en especial, pero la mayoría fueron inspirados en la musa de mil caras. A la que menciono en este poema.

¿Quién es la musa de mil caras? Es aquella fuente de inspiración femenina a la que se define mediante el ideal y concepto de amor o de mujer que tiene el poeta. En otras palabras, la musa de mil caras puede ser la que me atendió hoy en un McDonalds, o la chica que me da likes en twitter. ¿Qué hacer cuando eres un poeta y no tienes una mujer especial en tu vida que puede servirte de inspiración? Pues, la MMC está ahí para salvarte. Sal y mira a cualquier hermosa muchacha, imagina su personalidad, describe su belleza, intenta adivinar sus pensamientos o atrévete a soñar momentos con ella. Yo lo hago siempre y me ha dado resultados, porque sigo escribiendo poemas.

**La imagen destacada es de la película “The Red Turtle”**