Tengo un deber,
un trabajo digno y fiel,
que sin dudarlo muchos
quisieran no tener

No me puedo distraer,
mucho menos fallar,
pues tengo una familia
bajo mi responsabilidad

En las afueras de la universidad
veo a los jóvenes pasar,
me confían su movilidad
y me pongo a trabajar

De sus sueños cumplir,
ellos tienen la oportunidad,
una bella posibilidad,
que yo no pude ni tocar

No me puedo quejar,
es el camino que elegí,
lo tengo que aceptar
y tratar de seguir

Algunas noches yo me quedo
a lidiar con el desvelo,
cuando no son mis pequeños,
me acompañan las estrellas y mi perro

Hay un muchacho universitario
que siempre es cordial y educado,
y a diferencia de los demás,
paga un poquito más

Siempre sonriendo y con buen ánimo,
me saluda con un apretón de manos,
así con gusto su moto yo cuido,
aunque me ofrecieran un millón por el suyo

Hay muchos jóvenes que también
son educados como él,
y tengo la seguridad
que ocuparán grandes puestos en la sociedad

No solo cuido motos,
cuido el presente de estos jóvenes,
que deben ir a clases
sin ningún tipo de preocupaciones

Cuido el futuro de mis hijos,
que si bien depende de ellos,
necesitan de mi ayuda
para cumplir todos sus anhelos.