En noches estrelladas cuando el viento es sensible y la luna se esconde,
pasan por mi mente recuerdos que en su momento fueron bellos
y que ahora me causan desvelos

Una canción dedicada o una mirada desviada, a veces juguetean en mi alma,
sin dejarme tranquilo y provocando algunos suspiros

A veces mirar una película, a veces tocar una canción,
pueden causar en mí una pequeña desazón, lo curioso es que hacer lo mismo,
escribir un poema o leer un libro de ficción,
pueden ayudarme a disminuir cualquier tipo de dolor

Me gusta imaginar momentos a tu lado, y aunque suene un poco loco y raro,
ver una foto tuya alimenta mis esperanzas de un día caer enamorado

Es que yo sé muy bien que nunca lo he estado, que este poema y otros más, son solo parte de un ridículo simulacro

Una musa de mil caras me ha inspirado, ha sido divertido pero veo que nada he conseguido

A veces con pies aventureros, de largas noches y desvelos,
y con tobillos cansados, tras haber caminado largo rato,
otras con manos traviesas, felices e inquietas,
tras haber tocado polvo de estrellas

Apareciste leyendo un libro en las dunas,
acariciendo la sombra de la luna, y tienes mil caras,
porque jamás te presentaste en solo una.

A esa musa, esa que lee constantemente en mi blog,
le dedico un último poema de desamor.