Como mencioné en mi poema Vagabundo, todos tenemos historias que contar. No solo las personas ricas o poderosas deben ser escuchadas. Si bien es cierto a todos nos gusta las historias de éxito, la vida también está llena de fracasos. Estar en una posición privilegiada no ha dependido siempre de nosotros, a veces son oportunidades que nos regala la vida aunque no las merezcamos. Por eso debemos respetar, comprender y ponernos en el lugar de los menos afortunados. Lamentablemente no todos tenemos las mismas oportunidades ni los planes resultan como lo esperado. A veces la intención no es suficiente y el esfuerzo mucho menos. Seamos agradecidos cada vez que nos salgan bien las cosas, porque en ese momento el universo nos está sonriendo y debemos devolverle la sonrisa, pero no mirando al cielo, sino a los demás, a los exitosos y a los que no lo son.

En este blog se escribirán mis historias, aún no sé si serán de éxito o de fracaso, eso lo descubriremos juntos.