Hoy, siendo el día en que PPK renuncia al cargo de primer mandatario del Perú, escribo esta entrada para expresar y comunicar al mundo mi deseo de ocupar su puesto. Un deseo que se ha convertido en un deber y responsabilidad. Mi campaña presidencial comienza desde ahora mismo y terminará en 30 años, cuando tenga 50. A esa edad estoy seguro de haber cumplido todas mis metas y estar preparado para servir a mi país. Pienso que mi historial, por muy corta que sea, es más limpia y digna que la gran mayoría de políticos que actualmente gobiernan esta bella nación. Me he enfrentado ya a muchas tentaciones y he podido salir vencedor. En mi camino me enfrentaré a muchas más pruebas, pero tengo la confianza de que decidiré lo correcto. Confío en mí, en mis valores y principios. No sería nada sin mis principios, y no seré nada si no los respeto. Mis acciones de hoy y las de mañana serán desarrolladas en base a ser completamente públicos cuando sea Presidente. Mi vida tiene que ser un libro abierto y no podría estar más orgulloso de ello. Quiero ser un ejemplo para todos, incluso para mis enemigos, a quienes yo nunca consideraré como tal. Confío en que gobernaré con gente preparada. Voy a conocer a grandes personas a lo largo de mi camino, y sería un honor contar con su apoyo para gobernar el país.  La oposición siempre existirá, es parte de la democracia. Pero me gusta creer que cuando hay una buena persona al mando que inspire honestidad, amabilidad, respeto y carisma, esa persona puede ser seguido por todos. ¿Por qué no creer eso?. En la historia de los países más desarrollados se han visto no solo buenos presidentes, sino también buenos hombres. Se dice de Abraham Lincoln que leía tantos libros, que sus charlas eran tan ricas que hasta sus enemigos lo escuchaban con respeto. Quizás a un buen hombre lo pueden matar, pero a su legado jamás. Una gran nación se crea con grandes hombres, varones y mujeres, que sean ejemplos para su población y que ellos sigan con la cadena. Mi país, mi pueblo, lamentablemente, ha visto en sus últimos presidentes denuncias de corrupción y robos. Yo espero, de todo corazón, que mi gente sea fuerte, que no pierda la fe. Hay buenos hombres todavía en este mundo, la gran mayoría se aleja de la política. La política no es más que una manera de hacer las cosas, solo se necesita de alguien que las haga bien. Me comprometo desde ahora, a convertirme en esa persona. Seguramente habrá otros más. Mientras más, mejor. Sé que será difícil y que puedo fallar. Pero la intención existe, y es completamente real. El trabajo más difícil será llegar a postular. Gobernar será más fácil, porque la persona que esté en la presidencia no será una persona cualquiera. Es un peruano más, que ha ganado respeto, status y reputación tras un duro proceso de 30 años. Ese presidente querrá lo mejor para el país, al igual que todos, y necesitará, por supuesto, de la ayuda de todo su pueblo. La patria se crea desde la vida cotidiana, en el día a día. En darle la mano a quién lo necesita, en ser amable, en saludar, en comprender y no juzgar. Creemos patria desde hoy.

Voten por mí, Favio Mauricio Gomez Fachin.