Este cuento es una secuela de Origin 42

Su instinto le decía que tenía que correr. Miraba a sus compañeros huir despavoridos, ella solo tenía que seguirlos. Delante del grupo se encontraba el alfa, quién era seguido por todos, decidiendo por cuál camino ir. Quizás él solo pensaba en sí mismo, los demás lo seguían casi inconscientemente. Ellos sabían en qué se habían metido, morir devorado por una bestia era cosa de todos los días. Pero algo en sus cabezas les decía que seguir al líder les permitiría seguir vivos. Pude reconocer a solo un ser femenino en ese grupo, lo supe por su contextura física. Los demás eran más grandes y peludos. Y ni hablar del alfa, que era un digno ejemplar de su especie.

Solo los veía correr y no sabía de qué estaban huyendo. Así que los seguí observando. La hembra, a quién llamé “Lucy”, era casi ignorada por los demás en los momentos de descanso, y cuándo tenían que continuar con la marcha, ella siempre quedaba última. Daba la impresión que si ella fuese atrapada por una bestia, nadie acudiría a su ayuda. Pero supongo que eso era lo normal en esa especie, todos tenían una sola misión: sobrevivir.

Yo ya me estaba aburriendo de verlos hasta que empezó la acción. Era de noche, y mientras descansaban, aparecieron esos temibles animales con dos temibles colmillos que parecen espadas. Había uno en particular, que al igual que el alfa de la especie bípeda, era el más grande. Tenía unas rayas en el pelaje de su lomo que lo convertía en el ejemplar más bello de su especie. Fue una matanza, algunos bípedos lograron escapar, siguiendo a su líder, pero la gran mayoría pereció.

En fin, hubiera dejado de verlos, hasta que me di cuenta que Lucy estaba entre los sobrevivientes. ¿Cómo rayos lo logró?. Seguramente fue suerte, pensé. Pero eso no fue todo, pude darme cuenta de que las bestias los estaban siguiendo. Quizás no todos en la manada habían comido, y decidieron olfatear los rastros de los sobrevivientes. La verdad es que no lo sé. Aún nos falta estudiar esa especie.

Mientras observaba a los bípedos, me fijé que estaban construyendo armas. Todos mis intenciones de dejar de verlos se extinguieron. ¿Cómo puede ser posible?, no habíamos visto esos comportamientos en otras especies parecidas. Sus armas no servían para nada, porque solo eran palos gruesos amarrados con rocas, pero al menos ya tenían la intención de luchar. Se habían cansado de escapar.

Era cuestión de tiempo para que las bestias los encontraran, y como ya me había imaginado, fue una matanza. El único que intentó luchar fue el alfa, los demás fueron devorados en su intento de huir. El alfa intentó alejarse de la escena pero vio que la bestia más grande lo estaba siguiendo. Pude darme cuenta que además de ser el más rápido y vigoroso, también era muy astuto. Logró esconderse en la maleza y cubrirse con muchas ramas. Desde su escondite podía observar a la bestia tratar de olfatearlo. Seguro sintió mucho alivio al ver que el animal se alejaba. De pronto, vio a Lucy. ¿Cómo es que esta hembra sobrevivía?. Ella también trataba de esconderse pero se topó con la bestia. Estaba a punto de despedirme de ella cuando vi al alfa abalanzarse sobre el animal. Insertando el arma que había construido en el cuello de la bestia, pero siendo herido muy gravemente por las garras y sus colmillos. Ambos alfas estaban tendidos en el suelo. Lucy fue testigo de toda la escena, yo, afortunadamente, también.

Si el ver al alfa dar su vida por alguien más ya era algo impresionante para mí, lo que vi después me quedó atónito. El monstruo se levantó, con mucho dolor y ensangrentado, queriendo alejarse del lugar. Ya no quería seguir combatiendo, al parecer. El alfa bípedo, mientras lo veía tendido en el suelo, hizo la señal a Lucy para que acabara con el animal. Ella agarró el arma y se acercó. Vio los ojos de la bestia, su herida y lo débil que estaba. Lo dejó ir. Tuvo compasión. El animal se alejó y no volvió a aparecer. El alfa no le hizo ninguna muestra de enojo a Lucy. Ella se quedó allí, acompañándolo hasta que éste falleció.

Fue ahí cuando decidí aterrizar la nave y llevarme a Lucy.

Interesante historia. Entonces, ¿Crees que es la indicada para hacerle los estudios y poder combinar nuestras genes con la de su especie?

No solo lo creo, estoy seguro. Dime ¿qué otra cosa puede diferenciarnos de los animales, si no es el dar la vida por los demás y mostrar compasión hacia nuestro peor enemigo? dijo André.