A pocos minutos de cumplir 20 años, he decidido escribir una entrada especial.

Hice lo que tuve que hacer. He cometido errores producto de la inmadurez, pero me he dado cuenta a tiempo, y éso es lo que vale. Ahora trato de hacer siempre lo correcto, he leído muchos libros, escuchado muchas historias, visto muchas películas, y observado a muchas personas. Todo lo anterior, sumado a mi sentido común y a las conversaciones que he tenido conmigo mismo han definido el concepto que tengo del bien y el mal.

¿Hay cosas de que arrepentirse? Pues sí las hay. Pero una vez aprendido las lecciones, no sirve de nada seguir lastimándose. Quizás debí salir un poco más, ir a fiestas o a la carretera con mis amigos y conocer chicas. Pero al no hacer esas cosas, gané algo valioso: tiempo. Siento que he invertido bien mi tiempo. He disfrutado todos mis pasatiempos, y practicado todas las artes y ciencias que pude. Me siento muy capacitado, y no solo como estudiante de Administración, sino como persona. Creo que puedo salir al mundo y colaborar para hacerlo un lugar mejor. Creo poder enfrentarme al mal y salir vencedor.

He caído, me he levantado, he vuelto a caer y volví a levantarme. Todavía tengo muchos miedos y demonios, pero siempre trato de enfrentarlos. Salgo vencedor en muchas batallas, pero solo sabré si gané la guerra cuando esté en mi lecho de muerte.

Tengo muchos sueños y metas, siento una gran responsabilidad en cumplirlas, porque hay mucha gente que quiero ayudar y solo logrando lo que quiero lograr lo voy a poder hacer. Lo tengo todo planeado. Sé que puedo fallar en el camino, pero el objetivo lo tengo siempre en la mira, por lo que cualquier desvío o contratiempo solo hará más emocionante la travesía.

Gracias a mi familia por estar siempre ahí, y a mis amigos, que son más de lo que yo esperaba. A Vicente, mi primo Adriano, Anthony y los demás del grupo que hicieron mis años de colegio muy felices. A Brito, Guillén, Ricky, Romaní, Alex, Jerzy, Colombia y Andy, más conocidos como “Los Capos de la UCP”, por hacer los días en la universidad tan geniales. A mi hermano Gerardo, por ser un gran amigo, y a Angélica, a quién le escribí un poema. De mis amores no puedo decir mucho, porque no pasó mucho. Hubieron chicas especiales en mi vida, pero prefiero pensar en las chicas que me falta por conocer que en las que ya conocí. Como comprenderán, no todo puede ser perfecto.

Ya son las 12:11 am, mi mamá fue la primera en abrazarme, y Angélica la primera en saludarme por whatsapp.