Imagínense que el mundo se está acabando en este instante. Cientos de personas están en la plaza principal de la ciudad escuchando a un tipo gritando algunas líneas de la Biblia. Cantando, llorando y pidiendo el perdón de sus pecados. De pronto, algo se ve en el cielo, una luz muy intensa. Es el momento que todos estaban esperando, serían testigos de la salvación de la que tanto habían escuchado durante toda su vida. La luz en el cielo cada vez se hace más potente y las personas ya levantan los retratos y monumentos de sus santos sobre sus brazos. Pero de la luz en el cielo no aparece ni Dios ni sus ángeles, sino unos aliens, que observando las imágenes que tienen en sus brazos, explican a todos el verdadero origen del universo y de la humanidad, y que nos estaban observando desde cerca, pero el vernos pasar nuestros últimos segundos de vida creyendo en mentiras hizo que se sintieran mal, y entonces sintieron la obligación de contarnos la verdad.

Por eso debes crear tu propia filosofía. Si vas a pasar tu vida creyendo en una mentira, que haya sido creado por ti, no por alguien más. Estamos muy lejos todavía de realmente descubrir el origen del todo, así que siéntete libre de creer en lo que tú quieras.

Puedes leer y buscar conocimientos constantemente, pero nunca creas que hay una verdad absoluta. Analiza, juzga, reflexiona, duda, investiga, saca conclusiones, y luego sigue investigando.

Cada ser humano es único, tiene pensamientos únicos. Se hace un enorme daño al creer ciegamente y definir su filosofía de vida de acuerdo a lo que otro ser humano escribió. Los libros existen para aportar conocimientos, experiencias y aprendizajes, con las que luego debemos formar y definir nuestra manera de pensar, respetando las creencias de los demás y aplicando una constante evolución a nuestra propia filosofía.