En el año 2087 ya no existe mucho espacio para construir nuevas casas, edificios o carreteras. La sobrepoblación se ha logrado controlar, por suerte, pero llegando a un punto en que los gobiernos presionan a las empresas como SpaceX para que terminen su misión de encontrar la manera segura de enviar a los seres humanos a los planetas D34 Y D45, últimos planetas descubiertos que son aptos para la vida humana. La humanidad aún pueden soportar la vida en la Tierra, pero están muy ansiosos por colonizar otra roca y por fin respirar aire fresco y correr una considerable distancia sin antes chocarse con otra persona.

En la Tierra hay mucha gente, y afortunadamente, hay trabajo para todos. Excepto para los arquitectos. Cada vez hay menos estudiantes de arquitectura en las universidades, que al salir al campo laboral se han topado con egresados de años anteriores, y éstos últimos han tenido que competir con profesionales de otras promociones para poder conseguir un puesto de trabajo. Hay mucha oferta y poca demanda de arquitectos, uno solo puede hacer varios trabajos, de lo poco que hay, porque como se dijo anteriormente, ya no hay espacio para construir.

Serenity es una chica hermosa, decente y gentil. Siempre fue la mejor de su clase en la carrera de Arquitectura. Al salir al campo laboral, lamentablemente, se topó con la misma realidad que todos sus colegas. A ella no le importaba mucho el dinero, porque tenía bastante, su familia era adinerada y su novio, Pablo, un hombre bueno con principios y valores, era un administrador de empresas exitoso. Ella solo quería ejercer su profesión, amaba el arte de la arquitectura, soñaba sobre planos y maquetas, y despierta se la pasaba diseñando edificios en su mente.

Una empresa estaba buscando arquitectos. Hacía mucho tiempo que no había trabajo para estos artistas, como podrán imaginarse, la cantidad de profesionales que acudieron a las entrevistas fue abismal, arquitectos de todas las edades y universidades. Al término del día, solo 5 arquitectos fueron contratados. Serenity no era uno de esos.

Ella volvió a casa triste y desanimada, allí estaba su novio, con quien vivía, mirando las noticias del día. SpaceX había logrado muchos avances en su viaje interplanetario, pero aún faltaban muchos detalles por definir, se decía que los viajes por fín estarían listos en unos 20 años o más. Pablo tenía un amigo, que trabajaba en esa empresa, y siempre le contaba sobre los últimos avances de SpaceX, por lo que no siempre era necesario ver las noticias.

Serenity se pasó muchos días desanimada. Tenía cosas que hacer, muchos pasatiempos, pero mientras todos trabajaban, ella se quedaba en casa. Ella amaba su profesión y daría todo por ejercerla.

Un día le llegó una carta anónima, en ésta le pedían que haga unos planos sobre un edificio en tal localización, con todos los detalles, por lo que ella solo tenía que ponerse manos a la obra. Serenity estalló de felicidad. En la carta también decía a qué dirección enviar los planos y la cantidad de dinero que recibiría por el trabajo, era una cantidad considerable, por lo que pensó que era de alguien importante y tenía que tomar el proyecto muy en serio. No le importó que haya sido anónimo, ella tenía trabajo por hacer y eso le pareció suficiente.

Los días pasaron, Serenity terminaba los proyectos y recibía más cartas anónimas con más trabajo, ella le contaba todo a Pablo, que la escuchaba siempre y estaba muy feliz al verla, porque se notaba que ella disfrutaba su profesión.

Sin embargo, ella empezó a notar unos comportamientos extraños en su novio, a veces salía en horas que no suele salir y lo veía tomar un taxi a direcciones que no podía adivinar, también escuchaba algunas de sus conversaciones y podía notar que hablaba con decoradores y pintores, cosa que ella supuso que era alguna gestión de su trabajo o algo parecido.

Serenity no podía quejarse, estaba feliz ejerciendo la profesión que tanto amaba, no le importaba quién era su empleador, solo se preocupaba en terminar los proyectos que le pedían.

Un día vio que su novio estaba a punto de hacer una sus salidas misteriosas. Ella había terminado de enviar una maqueta a su cliente anónimo, por lo que estaba libre, entonces decidió seguirlo. Pidió a  un taxi que lo siguiera y terminó en un vecindario que no conocía. Lo vio entrar a un edificio, ella entró tras de él, siempre sigilosamente para no ser descubierta. Vio desde lejos en el pasadizo que él entró a una habitación, antes de seguirlo, se detuvo a acariciar un perrito, siempre tenía tiempo para acariciar uno de esos animales. Mientras acariciaba al can, una mujer pasó por su lado, era hermosa, vio que entró al mismo cuarto que su novio. No lo podía creer, Pablo le había sido infiel. Se dirigió muy enojada a la habitación, llamó a la puerta con mucha rabia y fuerza, y antes de gritar a la mujer que abrió la puerta, se dio cuenta de que estaba con otro hombre. Se había equivocado de habitación, perdió el número de la puerta al acariciar al perro.

Ella quedó perpleja, se disculpó con la pareja y quedó inmóvil en el pasadizo. De pronto vio que la puerta de una habitación se abría, y la persona que salía era su novio. “Ahora mismo voy a descubrir qué escondes allí” dijo.

Serenity no podía creer lo que estaba viendo. Todas sus maquetas, planos y dibujos estaban en esa habitación. Estaba decorado como un museo. Pablo trató de explicárselo pero ella salió a toda prisa del edificio, sacó sus cosas del apartamento que conpartía con su novio y fue a vivir a la casa de sus padres. Allí pasó varios meses, sin contestar las llamadas de quien decía amarla.

El tiempo pasó y en las noticias se mezclaban los temas de política, accidentes de tránsito y lo último del deporte. Vio que SpaceX estaba siendo cuestionado por algunos movimientos raros, ya no brindaba conferencias sobre los avances del viaje interplanetario y se decía que ocultaba información sobre los últimos descubrimientos. Un periodista que hablaba sobre el tema incluso dijo que los seres humanos por fin colonizarán los otros planetas en 150 años, un trabajador de SpaceX le había dado esa información.

A Serenity no le importaba nada, pasaba sus horas dibujando y pintando, tocaba el piano y practicaba el ballet que tanto amaba. En ocasiones extrañaba las cartas anónimas, porque nada reemplazaba su querida arquitectura.

Una tarde, mientras escuchaba a The Smiths, alguien topó la puerta, era Pablo, y antes de que ella diga una sola palabra, él dijo:

“Prepara tus cosas, vámonos a D34, es el primer viaje de prueba y el único en muchos años, Vicente me dió estos pasajes, solo 200 personas en el mundo podrán viajar. Vámonos, es un nuevo mundo y vamos a necesitar una arquitecta allí”