La vi en el cafetín,
en un lugar al que nunca voy,
pero cómo será la vida,
tan caprichosa y egoísta,
que ese día
lamentablemente fui

Vi sus brillosos ojos,
sus labios rojos,
y su imagen quedó grabada
en mi mente como en mi alma

Desde entonces ella fue
la imagen de mujer
que yo siempre imaginé
No fue mi amor,
sino mi dolor

Su imagen no solo era reflejo de la belleza,
de lo imposible también lo era

La vi muchas veces
desde aquel día en el cafetín,
un fatídico día,
porque nunca fue mía

La vi muchas veces
y siempre estuvo bella,
como la primera vez que la vi.